La vacuna y la respuesta de los anticuerpos.

El estudio principal sobre la eficacia de la vacuna bivalente se realizó en mujeres jóvenes de 15 a 25 años. En las mujeres que no habían sido previamente expuestas a un tipo de VPH para el cual existe protección, los ensayos clínicos demostraron una eficacia del 93% de la vacuna en la prevención de los precánceres cervicales causados por el VPH 16 y 18. En todos los estudios de la vacuna bivalente contra el VPH, más del 99% de las mujeres presentaron una respuesta de los anticuerpos 16 y 18 del VPH al mes de completar las 3 dosis.

Los estudios de eficacia principales de la vacuna cuadrivalente se llevaron a cabo en mujeres y hombres jóvenes (de 16 a 26 años de edad). Entre las personas que no han sido previamente expuestas a un tipo de VPH para el que existe protección, los estudios clínicos indicaron casi un 100% de eficacia en la prevención de los precánceres de cuello uterino, cervicales, valvulares y las verrugas genitales en las mujeres por estos tipos de vacuna; así como también demostraron un 90% de eficacia en la prevención de verrugas genitales y un 75% en la prevención de precánceres anales en los hombres.

En mujeres ya infectadas con un tipo de VPH para el cual la vacuna ofrece protección, las vacunas no previenen la enfermedad de ese tipo de VPH pero protege contra otros tipos. Se realizaron estudios de  inmunogenicidad de ambas vacunas en niñas de 9 a 15 años de edad. Más del 99% de las niñas vacunadas en estos estudios generaron anticuerpos después de haber recibido la vacuna.

Las vacunas contra el VPH ofrecen un enfoque nuevo y prometedor para la prevención del VPH y las afecciones asociadas a este virus. No obstante, no remplazan otras estrategias de prevención como la detección del cáncer de cuello uterino de manera habitual mediante la prueba de Papanicolaou debido a que las vacunas no protegen contra todos los tipos del VPH.

 

 

Fuente del contenido: http://www.cdc.gov/