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DACRYFILIA O DACRILAGNIA: Se trata de un peculiar desorden psicosexual que se desencadena al ver a la pareja llorando a moco tendido.

DENDROFILIA: Cuando la excitación sólo se produce al frotarse contra los árboles.

DEPORTES ACUATICOS: Como la piragua, que es hacer el amor bajo el agua, los deportes acuáticos incluyen jugar, beber, chapotear o bañarse con el pipí de otra persona por aquello del placer sexual.

DIPOLDISMO: Excitarse propinando golpes en las nalgas a niños.

DISCIPLINA DE LAS ENAGUAS: Cuando te obligan a ponerte ropa interior femenina como parte de un ritual de humillación o de excitación sexual.

DOCKING: Viene del inglés y significa “hacer puerto” o “acoplarse”, como dos naves espaciales, vamos. Es propio del mundo gay. El docking consiste en deslizar el prepucio sobre el glande del pene de la pareja.

DOGGING: El dogging o amomaxia digamos que es el equivalente anglosajón de lo que en nuestra tierra podría ser “irse a un oscuro” con el coche. Consiste, básicamente, en llegar con el auto a un aparcamiento más o menos apartado y montárselo con la señora mientras los peatones del lugar disfrutan con la vista. Basta una señal (que suele ser las luces del coche) para avisar al respetable público de que el espectáculo va a empezar. Un poco de ejercicio y quedará claro de dónde viene el nombre de salpica-d-ero.

DORAFILIA: Excitación sexual al tocar pieles animales, sintéticas o de cualquier otro tipo.

DOUCHING: Viene del francés douche, ducha para los que no se les den bien los idiomas. Esta práctica consiste en inyectar un líquido, por lo general agua, en la vagina, ya sea por higiene o para potenciar la cosa sexual como tal.

 

DYSMORFOFILIA: Atracción hacia personas deformadas (mastectomizadas, jorobadas, etc..).